ENTREVISTA A CARME PAGÉS
Por Arthur Habbanan
Entrevista que pueden encontrar en la Revista CUADERNO LITERARIO Nº3.
Cliquen en la imagen de la revista.
Presentación.
Presentación:
Cuaderno Literario dedica una de sus entrevistas a Carme Pagès, poeta
catalana cuya obra se caracteriza por una voz serena, fiel a la tradición y
profundamente atenta a los pequeños misterios de la vida cotidiana.
Su poesía, escrita íntegramente en catalán, se nutre de la memoria, la
contemplación y el ritmo pausado de las estaciones. En su más reciente
poemario, Cada any torna Nadal; a cada llar, un misteri, Pagès invita al lector a
redescubrir la Navidad como un espacio interior, donde el silencio, la palabra y
la fe se entrelazan con naturalidad.
Habitual en recitales y encuentros poéticos, Carme Pagès concibe la poesía no
solo como escritura, sino como presencia y voz compartida. Su palabra,
cercana y esencial, se sostiene en una tradición viva que dialoga con el
presente sin perder profundidad.
En esta entrevista, la autora reflexiona sobre su trayectoria, el oficio poético, la
lengua catalana y la importancia de mantener viva una mirada interior en
tiempos de ruido y dispersión.
Entrevista: Carme Pagès
I. Sobre su trayectoria personal
1. ¿Cuándo descubrió que la poesía sería su camino de expresión?
Ya de jovencita me gustaba la poesía; recuerdo tener en mi mesita de
noche un librito de las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer que cada
noche leía como si de un devocionario se tratase. Pero cuando
realmente empecé a escribir poesía fue después de la prematura muerte
de mi madre.
2. ¿Cómo recuerda sus primeros poemas y qué queda de esa etapa?
Recuerdo que una vez escrito el poema a la muerte de mi madre lloré
las lágrimas retenidas en mi lastimado corazón i, al cabo de un tiempo lo
di a leer a mi antigua profesora de latín, M. Àngels Anglada, reconocida
poeta i escritora, quien opinó que el poema estaba bien trabado, pero
excedía en sentimiento, era necesario -me aconsejó- que cubriera el
exceso emotivo con metáforas. Así, procuré continuar con esta línea de
evasión emotiva a través de la poesía.
3. ¿Qué influencias literarias han marcado más su estilo?
Considero que escribir poesía siempre acaba siendo un ejercicio
escritural personalísimo, pero reconozco que el clasicismo de Anglada
me ha influido, así como René Viviane, Maria Mercè Marçal i el poeta
modernista del amor Joan Salvat Papasseit i tantos otros…
4. ¿Cómo ha configurado su formación en Filología Catalana su
mirada poética?
Siempre me he interesado por la lengua. Más que pensando en la
poesía he pensado en la necesidad de conocer más a fondo mi lengua,
que, también, fue la de mis padres i mis abuelos. La poesía ya había
nacido en mi interior antes de decidirme a estudiar Filología.
5. ¿En qué momento comenzó a publicar de forma continuada?
Nunca he publicado de forma continuada. De hecho, fue la dirección de
Òmnium Cultural que se interesó por mi poesía i me pidió publicar-la.
Solamente cuando he agrupado un número considerable de poemas y
he considerado que podían interesar al lector de poemarios los he
publicado. Talmente cuando he satisfecho mi interés de sumergirme en
la poesía de alguna autora admirada que he publicado en forma de
ensayo el estudio llevado a cabo… como ocurrió con el ensayo Renada -
Laura Portet; la seva essència y, más tarde, con el estudio sobre la
poesía de M. Àngels Anglada: El solatge clàssic en la poesía de M.
Àngels Anglada. Quizás he seguido los dictámenes de mi foro interno.
II. Sobre Cada año vuelve la Navidad; en cada hogar, un misterio
6. ¿Cómo surgió la idea de un poemario dedicado a la Navidad?
Cada año suelo crear un poema navideño para felicitar la Navidad a
familiares i amigos. Los solía enviar como punto de libro ilustrado con
imágenes alegóricas a la temática. A medida que han pasado los años
he pensado que resultaría especial escrutar las imágenes metafóricas
empleadas en la confección del poema que, de seguro, reflejaban
distintos sentimientos según el ambiente social, político y íntimo que me
conducía a dibujar de manera distinta, alegóricamente, el poema
navideño anual.
7. ¿Qué significa para usted el “misterio” que revive en cada hogar?
La parte más importante que hace revivir el “misterio navideño” es el
ambiente infantil reinante, en el que la inocencia impera como algo
sagrado que necesitamos conservar. Los niños con su mirada limpia
hacen llevadera la ausencia de las personas que recordamos pero que
no están entre los comensales. Sólo con miras a la inocencia revivimos
candorosamente, un año tras otro, el divino misterio acompañado de la
melancólica reflexión de que pudiera ser el último que vivamos.
8. El libro es breve pero condensado; ¿qué quería transmitir con este
formato?
La idea imperante es que la Navidad es distinta cada año, en cada
hogar, en cada país… Tiempo para recordar la infancia vivida, para
meditar sobre los problemas a solucionar, que pasan desapercibidos
para las personas acomodadas al poder, aquellos que deberían
resolverlos y que no ven más allá de la solidez de su rico trono.
9. ¿Existe un hilo conductor interno entre los poemas?
No, los poemas siguen simplemente el interrogante anuario de una
Navidad que llega para recordarnos que el tiempo es implacable i se
repite una i otra vez; los únicos que cambiamos somos nosotros.
10. ¿Qué papel juegan la memoria y la infancia en este poemario?
La infancia siempre tiene un lugar en nuestro corazón, aunque sea para
un mal recuerdo… La memoria, en este tipo de celebración, siempre va
unida a las vivencias personales anteriores, al recuerdo de los que se
han ido y que rememoramos junto a nosotros en el momento en que
gozosos, esperábamos que salieran golosinas de un leño alimentado
con pieles de mandarina i abrigado con una manta y que, después de
zurrarlo con un bastón, nos regalaba turrones o carbón dulce, según
hubiera sido nuestro comportamiento…
11. ¿Qué imagen o símbolo navideño fue el punto de partida del libro?
Primeramente, me fijé en la imagen de la fotógrafa Dolors Gibert en que
un niño fija su mirada en una estrella y en los regalos que están debajo
de ella. Me hizo pensar que la luminosidad de una mirada inocente sería
suficiente para encender todos los pesebres del mundo. Así veo la
inocencia; es lo más puro que existe en este mundo.
12. La Navidad suele idealizarse; ¿cómo encuentra verdad poética en
ella?
Siempre valorando lo que me rodea, lo que me conmueve, como
desearía que la viviesen mis seres queridos, y que la luz que deseo para
los míos pudiera llegar a cada hogar de la esfera terrestre.
13. ¿Hay algún poema del libro que le resultara más difícil de escribir?
No necesariamente. El poema anual navideño ha fluido siempre al ritmo
del corazón que late al compás de las circunstancias y de la percepción
del mundo que me rodea y , por diferentes motivos, también al ritmo de
los latidos quejosos de algunos mundos distantes…
14. ¿La fotografía de la portada tiene alguna historia personal?
Sí, efectivamente, es el recuerdo de una circunstancia que ocasionó la
toma fotográfica de esta imagen. Mi hija hacía un mes que había dado a
luz a su segundo hijo i por motivos laborales la citaron a una reunión en
Barcelona. Amamantaba al recién nacido, por lo que me pidió si la
podría acompañar en el viaje para, así, poderle dar el pecho antes y
después de la reunión concertada. Me atemorizó algo la idea de
quedarme sola con un niño de un mes en el cochecito y otro de dos
años, así que pedí, a una prima que vive en Montcada i Reixac, si podría
acompañarme el rato que mi hija estaría reunida. Ella, persona muy
complaciente i aficionada a la fotografía, accedió encantada i ambas,
con los niños, nos refugiamos en una cafetería de unos grandes
almacenes, donde mi nieto mayor Arnau, (que ahora tiene 12 años) con
dos añitos y el chupete en la boca, se paraba, curioso, ante el inmenso
árbol de Navidad adornado con luces, con bolas de algodón y con
casitas de aspecto alpino, momento en que mi prima aprovechó para
captar la imagen. El simbolismo de este entrañable momento bien
merece encabezar el recuerdo de mis entornos navideños.
15. ¿Qué espera que el lector sienta al finalizar el libro?
Sé que cada lector lo leerá bajo una percepción personal i las
interpretaciones pueden ser bien distintas según los principios de cada
persona que los lea, pero me conformaría si encontrasen en este
poemario la luz que se deriva de la tradicional celebración, así como la
mirada infantil que la sostiene i el momento mágico que nos hace
reflexionar sobre la intemporalidad en contraste con nuestra corta
existencia.
III. Sobre la lengua y la tradición catalana
16. ¿Por qué es importante para usted escribir en catalán?
El catalán es mi lengua materna, es la que se habla en mi lugar de
nacimiento y, aunque mi formación primaria fue en español, por las
circunstancias dictatoriales que reinaban en esta etapa de mi vida,
siempre he anhelado poder expresar mis sentimientos con las palabras
adecuadas de ésta mi habla. Aun así, me gustaría poder hablar y
escribir en más idiomas, pero mis conocimientos idiomáticos se limitan al
castellano, al catalán, algo de francés y algo de italiano; el inglés
siempre se me ha resistido, quizás por falta de tiempo para aprenderlo.
17. ¿Qué relación establece entre poesía e identidad cultural?
Creo que resulta importante que un o una poeta escriba con su lengua
materna, con la que más usa o con la que mejor se exprese. Una
escritora famosa que admiro, María Zambrano, define el o la poeta como
“una persona devorada por la melancolía, la añoranza de espacios que
desearía haber vivido y no han ido a su encuentro”. Lo que me lleva a
pensar que para hablar de algo tan delicado y íntimo; mejor hacerlo con
la lengua que más te llena el corazón.
18. ¿Cómo ve la salud de la poesía catalana actual?
Creo que goza de bastante buena salud. Uno de mis poetas actuales
preferidos es Josep M. Sala-Valldaura. Sus versos se basan en
reflexiones profundas sobre sentimientos i percepciones sobre la
actualidad, tanto literaria, como social y política. También hay poetas
locales que logran mover mi fibra sensible, como Carme Llaona,
Josefina Pasqual, Raimon Gil, Lluís Bosch…
19. ¿Hay tradiciones o formas propias de su país que le inspiren?
Cuando empezaba a escribir poesía solía hacerlo a través de versos
heptasílabos y también decasílabos, que era la forma más habitual en la
poesía catalana del pasado siglo, pero ahora me fijo más en el ritmo que
en la métrica del poema.
20. El catalán es muy musical; ¿cómo trabaja el ritmo en sus versos?
Depende de cómo quiera asociar el tema y la intensidad metafórica al ritmo;
me gusta utilizar rimas femeninas (de palabras llanas).
IV. Sobre recitales y poesía oral
21. Participa en muchos recitales; ¿qué aporta la voz a un poema?
En algunos, principalmente en primavera y en otoño, que son las
estaciones en que se convocan más recitales. La voz es importante para
poder transmitir al oyente las sensaciones esenciales para expresar el
contenido del poema.
22. ¿Cómo cambia un poema cuando se dice en voz alta y no solo se
lee en silencio?
Un poema puede llegar igualmente al alma del lector silencioso que al
lector que lo declama en voz alta, pero es cierto que un poema recitado
por un o una buena rapsoda es más fácilmente interpretado por la
persona que escucha; los matices de la voz y de la expresión pueden
ayudar a la revelación del mensaje manifestado en el poema.
23. ¿Hay algún recital que le haya marcado especialmente?
De todos en los que he participado guardo un buen recuerdo, pero me
resulta entrañable, el recital anual que convocan en Sant Pere de Reixac
(Barcelona), una pequeña ermita rodeada de árboles centenarios y
adosada a un diminuto cementerio. Las personas pertenecientes a la
asociación de “Els amics de Sant Pere de Reixac” cuidan el lugar con
visible esmero y allí organizan infinidad de eventos culturales. Los y las
poetas invitadas a la cita nos sentimos cerca del cielo y conectados a la
benignidad de la tierra.
24. ¿Qué contacto con el público recuerda con más emoción?
Quizás cuando me fue concedida, el mismo día, la “Ginesta d’Or” de
manos de la Compañía Literaria Catalana y Francesa del “Jocs Florals
de la Ginesta d’Or” y la “Medalla de la Ciudad de Perpinyà. Un concurso
centenario que ha premiado escritores renombrados. También me
emocionó recibir el “Premi Sant Jordi de Poesia” otorgado por Òmnium
Cultural de la Catalunya Nord.
25. ¿Escribe pensando en cómo sonarán los versos en un escenario?
No, jamás. Sí que pienso en el ritmo del poema y en la musicalidad que
requiere la temática, pero en ningún momento se me ocurre pensar en el
momento de la recitación. Además: sé que no soy una rapsoda brillante,
mi frágil voz no me acompaña.
26. ¿Cree que la poesía recitada ayuda a formar nuevos lectores?
Sí, si es una idónea recitación que permita escuchar la musicalidad de
los versos, porque hace más comprensible el mensaje poético… Y sí,
escuchar recitar un bello poema puede ser un motivo para lanzarse a la
lectura de un poemario.
27. ¿Tiene alguna rutina antes de salir a leer sus poemas?
No, ninguna. Simplemente releerlos antes de salir de casa.
V. Sobre el proceso creativo
28. ¿Escribe cada día o más bien por impulso?
Me gustaría poder escribir cada día… Aunque lo hago a menudo, tengo
una larga familia que no puedo desatender.
29. ¿Qué surge primero: una imagen, un ritmo, una palabra...?
Depende… Puede surgir de un sentimiento de gozo o de dolor, de una
lectura. De una pieza musical a veces surge una idea…
30. ¿Reescribe mucho o el poema surge casi acabado?
Sí, suelo reescribir porque, de un poema, primero surge la idea, o la
imagen y hay un primer escrito que debe ser reescrito buscando la
cadencia la música del poema procurando mantener la idea creativa i el
mensaje presentido. Durante unos días veo retoques que hacer para
perfeccionarlo, cosa que curre, a veces, incluso en algún poema
publicado…
31. ¿Qué papel juega el silencio en su proceso creativo?
Escribir en un espacio silencioso es muy importante para propiciar la
creatividad. Incluso la música, por muy agradable que sea, me distrae.
Pienso que la música tiene un poder de seducción tan importante que (a
mi) me aleja de lo que estoy haciendo, motivo por el cual suelo escuchar
música cuando hago algún trabajo que no requiera utilizar concentración
mental.
32. ¿Cómo sabe cuándo un poema está realmente terminado?
Prefiero los poemas cortos para que el lector no se pierda en la lectura.
Si el poeta pretende extenderse demasiado suele restar importancia al
mensaje escondido en las alegorías… Alguna vez he intentado escribir
un poema épico, pero nunca lo he conseguido. Suelo confiar en mi
sentido de la ética, aunque no sé si puede traicionarme.
33. ¿Tiene lectores de confianza que le den retorno antes de publicar?
No. Suelo dar mis poemas a leer a mi marido, quien no entiende, a la
primera, el mensaje guardado, luego lo hablamos y su opinión, aunque
inexperta en poesía, me resulta válida para hacer algún cambio. Sí me
sirve y mucho para detectar los fallos de dislexia que salen en la primera
impresión.
VI. Sobre la recepción y la relación con el lector
34. ¿Cómo recibe la interpretación que hace el público de su poesía?
La verdad es que no suelo fijarme; el público siempre suele ser amable i
condescendiente y me basta con haber dado vía libre a mis versos.
34. ¿Le sorprende cuando los lectores encuentran significados que
usted no había previsto?
No, no me sorprende, porque cada lector lee con los ojos de su alma y
todos la tenemos distinta. Además, un poema es una obra de arte
semejante a un lienzo pintado que los observadores miran y se fijan o
destacan diferentes partes de la obra según su propio criterio
interpretativo. El secreto de una poesía es que permita, al lector que se
sumerja en ella, poder intuir lo que su interior necesita encontrar en
aquel poema.
35. ¿Qué lugar dan las emociones en su obra?
Pocos lugares cantan mis poemas: el campo, los viñedos, el bosque…
Principalmente hablan de sentimientos, de percepciones dela vida o del
destino, ideales; como diría María Zambrano: hablo de “razones del
corazón que la razón no conoce”.
36. ¿Qué le gustaría que quedara de su poesía dentro de unos años?
Me gustaría que la encontrasen accesible, que la pudieran entender y
que me vieran y se vieran reflejados/das en ella.
37. Cada año vuelve la Navidad habla de intimidad; ¿le resulta fácil
exponerse?
Ciertamente, soy una persona sincera, por lo tanto, no me resulta difícil
exponerme, aunque, en poesía, siempre puedo recurrir a un tupido velo
de metáforas, para no desnudar completamente mi alma.
38. ¿Qué le ha supuesto personalmente este poemario?
Me ha permitido guardar ordenados todos los poemas de Navidad
escritos año tras año y mostrar lo que he sentido en diferentes etapas de
mi vida en estas fiestas en las que, a veces, habla el silencio.
39. ¿Qué proyectos literarios tiene ahora en el horizonte?
Me gustaría publicar la traducción a la lengua catalana de unos poemas
de amor de Pablo Neruda que tengo inacabados. También un poemario
con el que he concursado, pero que no ha sido seleccionado. Pero
intento crear mi poema diario en el seno de una larga familia, atendiendo
a los que me necesitan. Confieso que echo en falta algunos espacios
personales para poder vaciar mi nostalgia sobre papel.
Cuaderno Literario


