Entrevista a Eleuterio Fernández Guzmán

Arthur Habbanan
Entrevista que puede encontrar también en la Revista CUADERNO LITERARIO
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Presentación

Eleuterio Fernández Guzmán es escritor, articulista y Licenciado en Derecho,
conocido por su firme compromiso con la fe cristiana y por una obra que combina
reflexión espiritual, defensa de la tradición y divulgación cultural. Colaborador
habitual en plataformas como InfoCatólica, destaca por un estilo claro, directo y
profundamente arraigado en el pensamiento clásico.
Ha escrito sobre diversos temas, desde literatura —incluido su acercamiento
personal a Tolkien— hasta figuras espirituales como Lolo (Manuel Lozano Garrido),
cuya vida y obra ha contribuido a difundir con sensibilidad y rigor.
Su manera de abordar la realidad desde la fe, la tradición y la responsabilidad ética
lo convierte en una voz imprescindible dentro del ámbito cultural y religioso
hispano. Cuaderno Literario presenta esta entrevista para ofrecer una mirada
cercana a un autor cuya obra busca iluminar al lector desde la verdad, la belleza y
el sentido profundo de la vida cristiana.

I. Trayectoria personal y profesional

1. ¿Qué recuerdos conserva de su formación y primeros intereses intelectuales?
La verdad es que todo me queda como muy lejano en el tiempo. Sin embargo,
recuerdo que fue en tiempos de estudio de antiguo Bachillerato Unificado
Polivalente, el histórico BUP, cuando empecé a descubrir la inmensidad que tiene la
cultura y el provecho que se le puede sacar.

2. ¿Cómo influyó su entorno familiar y cultural en su visión del mundo?
La visión del mundo la fui forjando, digamos, con experiencias propias pues el
entorno familiar era, eso, familiar y no era fácil despegar desde ahí. Sin embargo,
no es poco cierto que fue el entablar amistades que ya estaban en el mundo de la
cultura lo que me ayudó mucho a empezar, digamos, a volar.
Por cierto, que no puedo dejar de mencionar a una persona que en mi juventud me
ayudó mucho a abrir los ojos a la cultura. Y me refiero al profesor Joan Garí Clofent
que, además, es escritor de cierta fama y que influyó mucho en mí en aquellos
años. Y, como agradecimiento, no puedo dejar de mencionar aquí.

3. ¿En qué momento sintió la necesidad de escribir de manera pública?

Escribir de manera pública surgió como evolución de la forma de ser. Y fue haciendo
uso del, entonces, surgimiento de internet (años 80 del siglo pasado) de forma
plena. Entonces, y dada mi fe cristiana, empecé a dar salida a comentarios, eso, de
tipo religioso como, por ejemplo, al Evangelio de cada domingo y realidades de tal
jaez.

4. Usted es Licenciado en Derecho; ¿cómo han marcado sus estudios su modo de
razonar y argumentar?

La verdad es que, como Licenciado en Derecho y aún sin ejercer la profesión de
abogado, me ha dado y me da la posibilidad, digamos, de tener cierta capacidad
discursiva propia de tales estudios. Es decir, que me resulta no demasiado difícil
escribir sobre determinado tema y, en fin, darle largueza al asunto si es necesario
como haría un abogado en un juicio y haciendo cualquier otra labor propia de su
profesión.

5. ¿Qué autores tempranos le despertaron el gusto por la lectura?

Pues, como se podrá comprender, en aquellos años del siglo pasado en el que
desperté, como aquí se pregunta, a la lectura, fueron autores como García Márquez,
como Dostoyevski, como Juan Rulfo o poetas como Aleixandre, Antonio Marchado o
Federico García Lorca y bastantes más de los que ahora no recuerdo. Además, no
puedo dejar de mencionar ni quiero, en valenciano, a Vicent Andrés Estellés que
fue, durante mucho tiempo, mi poeta de cabecera pues un libro suyo me acompañó
durante el tiempo del servicio militar en La Legión y fue un soporte espiritual más
que fundamental.
Por cierto, los autores espirituales llegaron después de aquellos tiempos, digamos,
mundanos. Pero no fueron los tempranos...

6. ¿Cómo describiría su evolución personal y espiritual a lo largo de los años?
En lo personal tengo que decir que he abierto mucho el campo de lectura y he sido,
y soy, un lector que coge entre sus manos (bien sea en papel o en pantalla digital)
los más diversos temas y autores. Y, así, cuando leo algo de alguien es casi seguro
que eso me lleve a otros autores y otros libros en un hilo que se hace interminable.
Espiritualmente, he evolucionado poco en el sentido de que al ser cristiano... lo soy
y ya está. Sin embargo, eso me ha procurado infinidad de lecturas que han llenado
mi corazón y que, claro, lo siguen llenando, sin salir, por así decirlo, de la vía que
bien podemos llamar conservadora de la fe católica.

II. Labor literaria y articulística

7. ¿Qué le impulsa a escribir artículos con tanta constancia?

El ansia. Y me explico.
Ciertamente, ha habido momentos de mi vida, digamos, como articulista, que he
escrito más de 30 artículos todos los meses (o más) y eso hacerlo durante algunos
años supone, eso, un ansia de querer comunicar lo que se cree aunque, es cierto
también, que no siempre con total acierto pues, como puede imaginar cualquiera,
quien mucho escribe es posible que algo yerre...
También me ha impulsado a escribir el ver que hay muchas personas que no dejan
de denigrar a la Iglesia católica o, en general, al cristianismo. Y por eso mi blog de
InfoCatólica lleva el título de Mera defensa de la fe en recuerdo de aquel título de
C.S. Lewis que tanto estimo y que es Mero cristianismo.

8. ¿Siente que su escritura tiene una finalidad pedagógica, apologética o
contemplativa?

A mí me gustaría que así fuera. Sin embargo, al no ser ni teólogo ni tener estudios
oficiales relativos a tal conocimiento es verdad que lo que escribo es desde la
perspectiva de un simple laico. Sin embargo, la apologética se encuentra en decir
algo que pueda venir bien a alguien a modo de lo que dijo San Pablo (1Cor 9, 19)
cuando escribió “Efectivamente, siendo libre de todos, me he hecho esclavo de
todos para ganar a los más que pueda” que es algo así como decir que hago lo que
hago para que, si Dios quiere, alguien se beneficie con eso. Y es lo mejor, tengo que
decir que a veces alguien sí se beneficia con lo que escribo porque ha tenido a bien
decírmelo con lo cual me doy por más que pagado pues nunca se debe olvidar eso
de gratis date.

9. ¿Cómo es su proceso al elegir un tema para un artículo?
Pues depende. Es decir, hay algunos temas que salen por sí solos como, por
ejemplo, si tienes que escribir sobre un santo, un beato o determinado tiempo
litúrgico. Es decir, que son “otros” los que te ponen los temas y poco más, a tal
respecto, puedes hacer.
Pero, como puede imaginar cualquiera, que te lo den todo hecho no es suficiente
porque muchas veces escribo sobre temas, digamos, nuevos o, lo que es lo mismo,
que no me vienen dados. Entonces, todo surge, muchas veces, de repente, por
haber leído algo o visto algo. Todo influye en lo que se escribe porque todo puede
servir de inspiración. Y cuando la musa te visita, entonces, no la puedes dejar
escapar.
Hay, sin embargo, una tercera posibilidad que tiene que ver, curiosamente, con las
dos: que te den el tema hecho y que, dentro del mismo, busques algo nuevo sobre
lo que escribir. Y es el caso de Tolkien porque mucho ya está dicho y escrito sobre el
autor de El Señor de los Anillos pero, dentro de lo que ya está escrito bien podemos
(como yo mismo hice durante tres años seguidos) aportar algo más.

10. ¿Qué temas considera más urgentes hoy para la reflexión cristiana?

Uno muy importante es la falta de fe efectiva. Es decir, procurar que las personas
que se dicen cristianas lo sean en verdad y no sólo “de número” por, por ejemplo,
haber sido bautizadas. Y es que no basta con estar apuntados en determinados
libros si, luego tales letras no salen al exterior y, en relación con el prójimo y con el
mismo Dios, se manifiesta que de verdad somos hijos del Todopoderoso que nos ha
creado y mantiene en el mundo.

11. ¿Tiene algún género literario en el que desearía profundizar más?
A mí me gusta mucho la biografía de los santos porque en la vida de tales creyentes
encontramos no sólo inspiración espiritual sino, además, un trampolín desde el que
saltar para llegar al Cielo. Por eso he escrito pequeños libritos sobre, por ejemplo, la
Beata Emilia la Canastera, gitana mártir, San Onofre, ermitaño, Santa Maravillas de

Jesús, San José Sánchez del Río, niño mártir o el venerable Faustino Pérez-
Manglano Magro. Y por ahí a mí gustaría seguir pero, claro, las cosas a veces son

como son y muchas cosas son las que hay que escribir...

12. ¿Cómo ha sido para usted navegar el equilibrio entre claridad, rigor y fe?

La verdad es que tal tema es muy importante porque yo creo que si se dice que se
tiene fe cristiana lo mejor de todo es que se note que tienes fe cristiana. Y por eso
debemos ser claros a tal respecto y mantener un rigor muy elevado aunque, por ser
los tiempos estos como son es más que probable que te llamen integrista o algo por
el estilo. Y, aunque sabemos que eso lo dice quien no estima para nada la fe
cristiana, no podemos dejar de decir que molesta bastante que, por defender tu fe,
digamos, de forma ortodoxa, quieran algunos rasgarse las vestiduras.

III. Su fe y su visión cristiana

13. ¿Qué papel ocupa la oración en su vida cotidiana?

Pues un papel muy importante. Es decir, si hablamos tanto del rezo como de la
propia oración o, lo que es lo mismo, con el hecho de “decir” las oraciones que ya
están elaboradas por la Iglesia o hablar con Dios que es algo propio de la oración,
no puedo negar que, aunque me gustaría abundar más tanto en el rezo como en la
oración, es algo que tengo muy en cuenta. Y, aunque supongo que cada persona se
hace su propio “itinerario” espiritual referido a la oración y/o al rezo, tengo que
decir que yo tengo una especial fijación con algo que es seguro, no a todo el mundo
gusta: las Benditas Almas del Purgatorio. Es decir, que ofrezco muchas veces lo
mejor que pueda hacer por ellas para que Dios las beneficie como sea su santísima
voluntad. Pero eso, claro, es cosa del que esto escribe y cada cual, a tal respecto,
puede hacer lo que tenga por oportuno.

14. ¿Cómo vive su condición de cristiano en un contexto cultural cada vez más
secularizado?
Con coraza y con espada.
Esto lo digo porque no resulta fácil hoy día tener que soportar lo que hay que
soportar de parte de personas que no quieren para nada ni a la Iglesia, ni a Dios ni,
por supuesto, lo que supone una y Otro. Por eso me recubro de una coraza para
que no entren en mi corazón determinados comportamientos aunque tengo que
reconocer que tal voluntad no siempre la he cumplido porque ha habido épocas de
mi vida en las que sí me han afectado tales comportamientos y eso se ha reflejado
en mis escritos los cuales, reconozco, no siempre han contado con la debida caridad
cristiana...
Y con espada porque, como digo, la defensa de la fe no pocas veces requiere
repartir mandobles espirituales y escritos y eso, lo tengo que reconocer, me gusta
sobremanera. Aunque también reconozco, que no siempre lo hago con la brocha
fina sino que, en demasiadas ocasiones, soy “pintor de brocha gorda” como suele
decirse.

15. ¿Qué santos o autores espirituales han dejado mayor huella en su camino?

Antes ya he hablado de autores que me influenciaron en aquellos años en los que
mi interés por la cultura y la literatura se despertaba. Pero fue años después, con el
verdadero despertar espiritual, cuando los que son de tal jaez y los santos o beatos
se abrieron paso de forma magnífica.
Como podemos imaginar, son bastantes los autores que me han dejado y dejan
huella en el camino hacia el definitivo Reino de Dios llamado Cielo. Así, por ejemplo,
san Agustín, santo Tomás de Aquino y, en fin, los Padres de aquellos siglos tan
lejanos pero espiritualmente tan cercanos. También, ya más reciente en siglos,
santa Teresa de Jesús o san Luis María Grignion de Monfort o la Beata Ana Catalina
Emmerick y más reciente aún, san Juan Pablo II que, como se suele decir, “fui mi
Papa” por edad y por otras circunstancias o también san Rafael Arnáiz Barón. Y,
como no, el Beato Manuel Lozano Garrido del que luego algo diré.
Pero, es cierto que hay otros muchos autores que no son ni santos ni beatos y que
me han dejado huella y seguirán dejando. Así, por ejemplo, el sacerdote José Luis
Martín Descalzo, el teólogo José Antonio Sayés, el sacerdote Antonio Royo Marín o
autores que no abrazaron la vida religiosa como son, por ejemplo, los hermanos
Martín Abril, Javier y José Luis. Y tales autores son algunos porque estoy seguro
que muchos no los traigo aquí por olvido en el tiempo...

16. ¿De qué manera busca transmitir la esperanza cristiana en sus textos?
La esperanza, considerada como virtud teologal, es la mejor manera de manifestar
que se es cristiano porque se tiene a “Alguien” en quien confiar. Por eso quisiera (y
me gustaría que así fuera) que cuando escribo algo y hay alguien que lo lleva a los
ojos y al corazón crea que en eso subyace una clara voluntad de que tenemos
sustancia sobre la que construir una vida y que la misma tiene un soporte, una roca
sobre la que edificarla. Y que Cristo está en todo aún no siéndolo todo, como se
suele decir.

17. ¿Qué significa para usted la palabra “tradición” en relación con la Iglesia?
Para mí la Tradición es muy importante si nos referimos a la que es propia de la
Iglesia. Y es que aún con no poder superar de ninguna de las maneras a las
Sagradas Escrituras no es poco cierto que nos ayudan a comprender mejor eso en
lo que creemos. Por eso admiro mucho a todos aquellos autores que la han hecho
posible y han aportado su granito de arena espiritual al camino que seguimos para
alcanzar la Bienaventuranza y la Visión Beatífica.

18. ¿Qué desafíos cree que afronta el cristiano corriente en la sociedad actual?

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que el cristiano, hoy día, tiene que
enfrentarse a muchos problemas si es que quiere manifestar que lo es. Es decir, si
es de aquellos que se dice cristiano no practicante no tendrá problema alguno para
adoptar los principios aberrantes y errados de la sociedad actual. Ahora bien, si
quiere ser consecuente con su fe no puede quedarse mirando cuando se ataca a la
Iglesia, cuando se hace mofa de las creencias que la sostienen o cuando, ni más ni
menos, se pone en el punto de mira al mismo Jesucristo para insultarlo o, en fin,
cosas peores.
El cristiano corriente, es decir, el que podemos considerar del común, no puede
entender que las cosas, a tal respecto, están bien porque están más que mal. Así,

en una sociedad tan descreída como es la actual mantener una posición firme es
clave en la forma de ser y actuar del cristiano de que quien, como diría San
Josemaría, se pueda decir que es “un hombre de criterio”.

IV. Sobre sus estudios y escritos sobre Lolo y otros autores espirituales

19. ¿Cómo fue su acercamiento a la figura de Manuel Lozano Garrido, Lolo?

Tengo que decir que creo recordar que fue cerca del tiempo de su Beatificación
(acaecida el 12 de junio de 2010) cuando conocí la existencia de Manuel Lozano
Garrido, Lolo. Desde entonces no he dejado de tenerlo en cuenta en mi vida
espiritual porque creo que es un creyente que vale mucho la pena. Y le he dedicado
cientos de artículos a su obra y unos ocho o nueve libros. Espero, además, seguir
haciendo tanto una cosa como otra porque es un verdadero gozo conocer a
creyentes como Lolo.

20. ¿Qué encuentra especialmente inspirador en la obra y vida de Lolo?

La obra de Lolo es una verdadera obra de arte espiritual y demuestra que el Espíritu
Santo trabaja mucho con aquellos que creen de verdad que puede hacerlo. Y es que
no otra cosa se puede pensar de quien tan sencilla pero profundamente sabe
plasmar las circunstancias de una vida dolorosa y doliente aunque, por supuesto,
aceptada hasta el más mínimo de sus detalles.
La obra escrita del Beato Manuel Lozano Garrido es un muy buen asidero para todo
aquel que crea que, al sufrir, no estás más que soportando algo malo. Y es que el
de Linares (Jaén) manifestó tener un espíritu digno de ser muy tenido en cuenta
porque supo aceptar la especial situación por la que estaba pasando hasta que,
incluso, quedó ciego.

21. ¿Qué cree que puede aportar Lolo a la espiritualidad de hoy?
El dolor y el sufrimiento son un quicio en la vida de Lolo. Digo que son un quicio
porque sobre el mismo, sobre la sobrenaturalización de uno y otro, ha construido
una existencia y una manera de ser que lo han convertido, para la humanidad
creyente (y para la que no lo sea pero tenga dos dedos de frente espiritual) en un
ejemplo en el que apoyar los malos momentos por los que podamos pasar. Y Lolo
es, sin duda alguna, un maestro, un sabio del sufrir que, frente a los que,
creyendo, no entienden el sufrimiento ni comprenden que tengan que soportarlo
siendo Dios tan bueno como es, pone sobre la mesa una verdad evidente: se puede
sufrir y gozar en el sufrimiento y esto no es imposible según vemos en la vida del
Beato linarense.


22. ¿Tiene previsto escribir sobre otras figuras espirituales contemporáneas?

La verdad es que me centro en el ya citado Manuel Lozano Garrido y no quisiera
ampliar más mi campo de visión porque uno es muy limitado y es seguro que no
doy para más. En fin...

V. Tolkien: un apartado específico

23. ¿Qué lo atrajo inicialmente en la obra de J.R.R. Tolkien?

Aunque pueda parecer no tener relación con la obra de Tolkien, mi gusto especial
por la ciencia ficción me llevó a nuestro autor. Es decir, es cierto que su obra no se
puede enmarcar en tal estilo pero sí lo que puede considerarse como, por ejemplo,
la reflexión sobre la persona, sobre el mal y, en fin, sobre el mismo poder y el
sentido del mundo haciendo uso, sí, de mundos que pueden ser imaginarios
pudieron servir como “gancho” para llegar a él.

24. ¿Cómo nació la idea de escribir sobre él y qué buscaba transmitir?
Resulta de todo punto imposible que alguien que lea la obra de J.R.R. Tolkien (y no
sólo sus clásicos El Señor de los Anillos y El Hobbit) no tenga el gusanillo de escribir
sobre ésta. Y eso fue lo que pasó. Y es que son tantos los aspectos que se
contemplan cuando uno lee a Tolkien que surgen solos los temas. Y eso fue lo que
me hizo escribir durante 3 años, con todas sus semanas, sobre muchos de ellos.
Luego eso dio lugar, la influencia de este santo varón, a que también escribiera un
pequeño libro de cuentos y una pequeña (más que un enano) biografía de quien
supo dar a su vida un pleno sentido espiritual dentro de sus propias circunstancias.
Por otra parte, lo único que he pretendido transmitir es la necesidad
necesariamente necesaria de tener en cuenta a escritores como Tolkien si es que
queremos que nuestra vida sea plena. Sólo eso.

25. ¿Qué aspectos de Tolkien cree que se malinterpretan más hoy?
Como es de esperar, autores como J.R.R. Tolkien pueden ser interpretados de según
qué formas y según qué personas hagan la interpretación de los mismos. Y eso
pasa con nuestro Tolkien. Sin embargo, y a nivel general, podemos decir que si hay
algo sobre lo que se hace mala interpretación del autor del El Señor de los Anillos
es, por ejemplo, creer que se trata de una fantasía lo que escribe, o mejor, que se
trata de una simple fantasía cuando es claro que va mucho más allá de las
aventuras que contienen sus libros. Tampoco es buena cosa considerar como
alegorías lo que escribe Tolkien pues es más que sabido que él rechazó tal
posibilidad. Y sobre eso de que no es una simple fantasía lo que nos dejó el autor
inglés lo peor es que se ignore que hay una gran profundidad ética y espiritual en
su obra y que no es que quede, precisamente, en la superficie de tales aspectos.

26. ¿Qué elementos de su obra resuenan más profundamente con su visión
cristiana?
Hay algunos elementos que, en la obra de Tolkien, tienen que ver no mucho sino
todo con la fe que profesó nuestro autor y con los que estoy más que de acuerdo.
Es decir, tanto el sentido del sacrificio como la lucha contra lo que interiormente nos
puede llevar por caminos equivocados, la esperanza que puede haber, incluso,

cuando somos derrotados. Pero no podemos olvidar el concepto de misericordia y
contemplar la presencia de la providencia divina en determinados momentos del
desarrollo de las muchas andanzas de sus personajes a lo largo de la Tierra Media.

VI. Cultura, sociedad y actualidad

27. ¿Cómo valora el papel de los medios digitales en la difusión del pensamiento
cristiano?
Santiago Alberione, a la sazón fundador de la Familia Paulina, dijo que había que
llevar el Evangelio a los hombres de hoy con los medios de hoy. Es decir, que la
Iglesia, como ha hecho siempre, se ha adaptado, digamos, a lo que hay y lo que
hay hoy tiene que ver todo con lo digital. Es decir, no se entendería que la Iglesia
hiciera oídos sordos a una tan fantástica forma de transmitir la Palabra de Dios y
todo lo que la misma conlleva. Y esta misma revista, Cuaderno Literario, es un buen
ejemplo de eso pues bien podemos decir que la literatura, en ella, no poca
expresión de fe puede haber y, en efecto, la hay.

28. ¿Cree que la cultura actual ha perdido el sentido de trascendencia?
Así, en general, es más que probable que eso pase con la cultura actual pues
someterse al mundo, a la carnalidad y a la mundanidad tiene como consecuencia el
alejamiento de Dios. Sin embargo, no todo está perdido para quien se sabe
sostener por la esperanza y por la santísima Providencia de Dios pues ya sabemos
que el Todopoderoso es capaz de sacar fieles de las piedras...

29. ¿Qué responsabilidad tenemos, según usted, en recuperar ese sentido?
Tenemos una responsabilidad más que grande. En realidad, a los fieles cristianos
nos corresponde echar un cuarto a espadas a este respecto por mucho que de eso
se entienda que nos estamos entrometiendo en las cosas que, en general, pasan.
Pero responsabilidad tenemos mucha más de lo que muchos creyentes, por mirar
para otro lado o por esconder la luz de su fe debajo de cualquier celemín de los
proporciona el mundo, creen.

30. ¿Qué papel deben jugar los escritores en el debate cultural contemporáneo?
Los escritores, como personas que pueden mover a muchos corazones, han de
jugar un papel más que importante. Y es que no es poca cosa ser capaces de
comunicar a una gran mayoría de personas las ideas que puedan tener o sostener,
en los debates, las creencias que se tienen por ser fieles a Cristo. Y es que el
debate cultural no puede dejar de verse “tocado” e influenciado por el amor a Dios
Todopoderoso a quien, como sabemos, debemos amar sobre todas las cosas.

31. ¿Hasta qué punto la belleza puede ser un camino hacia la fe?
Lo que podemos decir es que, cuando contemplamos todo lo que en el mundo, en la
Tierra, es bello, nos lleva tal contemplación al autor de tal belleza que no es otro
que Dios Creador. Y es que el Todopoderoso hizo todo lo bello que en el mundo hay
y, además, le procuró al hombre la inteligencia para que, haciendo buen uso de ella,
hiciera muchas cosas bellas que, por tanto, llevan de forma inexorable a Aquel que

gozó haciendo el hombre a su imagen y semejanza y, ciertamente, mayor belleza
no puede haber.
Lo que queremos decir con esto es que en lo bello está lo que Dios quiere para
nosotros y, en tal sentido, la belleza es un camino directo hacia la fe.

32. ¿Qué valores cree que más necesitan ser defendidos públicamente hoy?
Muchos valores que son, precisamente, olvidados por la sociedad de hoy, han de ser
defendidos por los cristianos y en aplicación directa del contenido de nuestra fe.
Así, por ejemplo, la dignidad inviolable de la persona que, como bien sabemos, tan
atacada está; también el amor al prójimo y, por tanto, la caridad como máxima
expresión del amor, que lo es; también la coherencia entre lo que se dice creer y lo
que se hace (que no haya separación entre tales realidades); también el perdón
como capacidad de comprender el hacer del prójimo; también la esperanza porque,
sin ella, dejamos de ser cristianos y también la paz pero no la paz que da el mundo
sino la que Dios da y otorga.

VII. Escritura, estilo y proceso creativo

33. ¿Escribe a diario o sigue un ritmo más intuitivo?
Tengo que decir que, ahora mismo, no escribo tantos artículos como antes. Pero,
incluso ahora, sigo una rutina que consiste en escribir siempre el mismo día
(pongamos, por ejemplo, el lunes o el jueves) según el artículo vaya a ser publicado
lo más cerca de tales días. Y no, no escribo a diario pero sí muy a menudo, según
sean las exigencias personales.

34. ¿Qué fuentes consulta con más frecuencia al preparar un texto?

Pues para escribir, como puede verse en lo que publico, no hace falta la consulta de
muchas fuentes porque no se trata de ensayos que hagan necesario hacer tal cosa.
Es decir, que para escribir un artículo sobre un texto de Manuel Lozano Garrido,
Lolo, no necesito consultar fuentes salvo la propia de donde extraiga el texto. Y es
que tengo que decir que lo que escribo es puramente autodidacta (siempre lo ha
sido) y salvo que tenga que escribir un determinado libro sobre la fe en el que sea
necesario acudir a las fuentes propias del tema, la verdad es que, como diría una
folclórica, “doy todo lo que llevo dentro” que para un cristiano ordinario es
suficiente según los tiempos que corren aunque comprendo y sé que hay muchas
personas que dirían las cosas mucho mejor y, de hecho, las dicen. Sin embargo, eso
no va a impedir que yo diga las que creo o pienso.

35. ¿Qué importancia da al lenguaje preciso y ordenado en sus escritos?

En realidad, cuando escribo procuro seguir un orden en las ideas para que no
parezca todo un batiburrillo y se pueda entender, aunque sea, mínimamente lo que

llevo al papel o, hoy día, a la pantalla. La precisión, por otra parte, es la propia de
una persona que no está formada como le gustaría estar formada y poder
argumentar con mucha profundidad los temas que toco.

36. ¿Tiene algún ritual o costumbre antes de ponerse a escribir?
No, la verdad es que nunca he seguido ningún tipo de regla fija o costumbre a la
hora de ponerme a escribir. En realidad, basta tener la idea para hacerlo y todo
fluye con bastante facilidad.

37. ¿Cómo maneja las críticas, tanto las constructivas como las injustas?

Como no soy persona ni escritor muy conocido no tengo el honor de que nadie se
haya ensañado conmigo sobre algo que haya escrito aunque estoy seguro que
muchas veces sí merezco que se haga eso conmigo. De todas formas, si fuera
criticado (de forma constructiva o injusta) me lo tomaría con filosofía porque lo
mismo hago yo con otros escritores porque, al fin y al cabo, la lectura es algo muy
personal y cada cual es como es.

VIII. Horizonte personal

38. ¿Qué proyectos literarios tiene entre manos actualmente?
Bueno. Sin tener en cuenta lo que de literatura pueda tener la labor articulística que
llevo semanalmente, lo bien cierto es que tengo algunos proyectos en mente. Así,
por ejemplo, tengo en la cartera para escribir una novela de ciencia ficción titulada
“El estallido”, un libro contra el ecolojetismo actual de título “Esnifando jazmines”,
un libro de poesía que se titula “Poemas imprevistos” que van surgiendo, eso, de
forma imprevista, una novela destinada a jóvenes en edad y en espíritu que se
titula “Los cuatro de Eslonia”, un libro titulado “Un esperanzador camino de espinas”
que relaciona santos o beatos que sufrieron enfermedades sin por eso venirse abajo
o echarle la culpa a Dios. Y, como no podría ser de otra manera también tengo en
mente un libro dedicado a Manuel Lozano Garrido, Lolo, de título “Sí y gracias” por
ser dos palabras que definen la mar de bien la actitud del Beato de Linares ante las
circunstancias de su vida. Y no puedo olvidar, ni quiero, un libro dedicado a la
Virgen María titulado “Simple y sencillamente María”.
En fin... algo así es lo que ahora tengo en mente aunque también podría añadir la
continuación, una segunda parte, del libro sobre la Tierra Media de título “Sobre la
Tierra Media”, publicado en 2024 o alguna recopilación de artículos publicados a lo
largo de los años en InfoCatólica... En fin, un poco de todo.

39. ¿Hay algún sueño intelectual que aún le gustaría alcanzar?

En verdad tengo que decir que tengo el sueño de llegar a publicar libros hasta un
número de 100. Y es que hasta ahora creo que he puesto en circulación casi 80 y,
aunque la gran mayoría sean de edición propia (algo más que común hoy día) no
por eso dejan de ser algunos publicados... Creo que entonces, es posible, me corte

la coleta a tal nivel. Aunque eso, claro está, dependerá de muchos factores entre
los cuales no puedo olvidar la voluntad que Dios tenga sobre mi humilde persona.
Yo cuento con eso.

40. ¿Qué mensaje final le gustaría ofrecer a los lectores de Cuaderno Literario?

Lo que me gustaría decir es que nunca dejen de completar su corazón con la
lectura. Es decir, siempre se puede hacer más a tal respecto y siempre es posible
ahondar en muchos temas o, aunque sea, en uno solo pero en profundidad. Que no
sean, que estoy seguro que no lo son, de aquellas personas que se jactan de no
haber leído nunca un libro en su vida sin darse cuenta de todo lo que se han
perdido y se están perdiendo, de los mundos que han dejado de conocer y de las
aventuras que nunca van a correr. En fin... que siempre tengan entre sus proyectos
inmediatos pasar las páginas de un libro de papel o, según son hoy las cosas, pasen
las páginas tocando con su dedo una pantalla que siendo cierto que supone lo
mismo a nivel de experiencia personal no podemos negar que no deja de ser algo
importante y que no podemos obviar.
El caso es que la literatura es un universo que está ahí mismo, tan cerca como
quieras que esté o tan lejos como entiendas que quiera estar. Seamos de los que,
pudiendo escoger, nos aliamos con aquellos que han sabido expresar, en las páginas
de cualquiera de los formatos que tenemos hoy día a nuestro alcance, lo que sus
corazones les dictaban.

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